martes, 10 de septiembre de 2013

Capitulo 11: Celos.


Humanoid City
Capitulo 11: Celos.
BY BILL:
— ¡¿Bill?! ¿Qué tienes? ¡Bill! –Ness me miraba preocupada.
Sentía un fuerte dolor en mi espalda, en mi cabeza, en mis costillas, en mis piernas, brazos y en mi estómago. Vi a Ness y tenía varios raspones, su ropa estaba igual de rasgada que la mía y su frente y su labio inferior sangraba. Puse una de mis manos junto a mi ceja izquierda y toqué algo húmedo, la vi y tenía sangre, mi nariz también estaba sangrando.
— Por favor apártese –le dijo un paramédico a Ness y luego trajeron una camilla y me subieron ahí.
Vi que a Ness también la subieron en una camilla y se la llevaron.
— ¡Bill! ¡Bill! Tranquilo todo saldrá bien –vi a David hablándome, no dejaba de hablarme.
Los médicos me hicieron todo tipo de pruebas, me inyectaron un calmante. Aún en sueños recordaba todo lo que sucedió.
BY GEORG:
— ¿Te sientes mejor?
— Sí, el calmante está actuando –le dije a la enfermera.
— Entonces puedes irte.
Me miro y sonrió, es muy guapa, pero no tengo ningún interés, se la había pasado coqueteándome, pero ni al caso, solo me interesaba ver a Kylee.
— ¡Hagen! –gritó Tom al entrar a la habitación.
— ¿Cómo te fue Kaulitz?
Loa enfermera pasó junto a él y Tom no le quitó la mirada de encima.
— ¡Eres un depravado! Con la enfermera que me atendió no.
— ¡Ja! –Empezó a reír -¿Cómo está tu frente?
— Igual que la tuya.
— Lo bueno es que no quedará cicatriz, no quisiera recordar que estaba inconsciente cuando me pasó esto –dijo tocando su frente.
Ambos teníamos gasas con cinta en nuestra frente, nos miramos y reímos. Escuchamos que alguien tocó la puerta Tom regresó a mirar y ya que se puso de perfil pude ver la puerta.
— Hola –dijo con su dulce voz -¿Puedo hablar contigo?
Tom me regresó a mirar, esbozó una gran sonrisa y tenía sus cejas levantadas.
— Ya me voy –me dijo Tom chocando su puño con el mío –Iré a ver si la enfermera quiere un rato conmigo.
Cuando se chocó con Kylee en la puerta la saludó con un beso en la mejilla y a la vez se despidió. Kylee me miró y caminó hacia mí.
— ¿Estas bien?
— Sí, solo una ligera cortada en la frente.
— ¿Tom no tiene un cortada también?
— Sí.
Hubo un corto silencio.
— Sobre lo que dije…
— Ah eso, Kylee, entiendo que no quieras sentirte incomodada.
— No es que me incomodes, solo que no quiero recordar lo que pasó.
— Escúchame Kylee – sujeté su rostro –El pasado es pasado y es mejor que sigamos con el futuro, juntos.
Acerqué su rostro al mío y la besé.
BY GUSTAV:
Logré convencer a Mistie de que fuera a su habitación a descansar un poco, se pasó toda la noche en el hospital conmigo.
— ¡Gustav! –regresé a mirar y era Tom, caminaba hacia mi mientras arreglaba su gorra y su chaqueta.
— ¿Qué pasa Kaulitz? –me detuve para chocar puños con él y luego continuamos caminando.
— ¿Qué tal está tu brazo?
— No tan mal como tu frente.
Continuamos caminando por los pasillos del hospital hasta la salida, durante todo el camino las estudiantes para enfermeras no dejaban de ver a Tom, a veces es inquietante ir junto a Tom ya que siempre tendrás mujeres mirándote.
— ¿Con la frente así puedes coger a una chica? –le pregunté bromeando.
— ¿Y con tu brazo así no se te dificultara masturbarte?
— Ja, ja, ja… muy gracioso.
— Por cierto, tu prometida es muy sexy.
— Ya deja de bromear.
— ¡Ja! Creí que ya dejaste de verla como una “chica torpe” al momento que le propusiste matrimonio.
— No es que la vea así… mejor dejemos de hablar de ella y vamos a ver a tu hermano.
BY BILL:
…
No se podía ver nada, estaba muy obscuro a pesar de que la luz de las estrellas nos intentaba iluminar, la nave daba vueltas y todas las personas gritaban, vi que se golpeaban contra la pared o la barra de seguridad, Ness y yo dábamos vueltas por toda la nave.
— ¡Ness! –la llamé cuando no pude sujetarla.
Miré hacia atrás y estaba sosteniéndose de un asiento vacío, la nave estaba de cabeza y yo estaba parado en el techo, empecé a saltar para alcanzar un asiento y luego sujetarme de otro hasta llegar a Ness.
La nave empezó a moverse, estaba dando vueltas, en una vuelta me golpee mis costillas con un asiento, pero aun así continuaba mi camino hacia Ness.
— ¡Sujétate! –le gritaban unos chicos a Ness, vi que iban a desabrochar sus cinturones.
— ¡No lo hagan! ¡Si lo hacen caerán de cabeza! –les grité y ellos me regresaron a mirar.
— ¡Bill! ¡Ayúdame! –Ness estaba asustada.
Cuando llegué a ella intenté sentarla, pero era imposible ya que la gravedad estaba activada en la nave, la abracé acorralándola contra el asiento, sentí un golpe en mi espalda, regresé a mirar y era una silla que estaba encima de mí.
Escuché unos ruidos, la nave estaba funcionando de nuevo, debíamos ubicarnos correctamente antes de que la nave vuelva a su postura normal.
— Ness ayúdame a subirte al asiento.
— ¿Qué pasará contigo?
— Estaré bien…
— No si tú no tienes asiento yo no tengo ningún derecho de subirme a uno.
— La nave está por ubicarse correctamente, si seguimos  así podríamos caer y lastimarnos.
— Debe haber otra forma… ¿Por qué no intentamos subir al piso? Si lo hacemos no caeremos cuando la nave se ubique correctamente.
Su idea no me convencía ya que la nave estaba a pocos minutos de girar completamente. Pero ella se veía decidida a llevar a cabo su idea.
Empezamos a escalar los asientos, yo la ayudaba o también las personas nos ayudaban a subir sujetando nuestras manos.
La nave empezó a moverse muy rápido y estábamos a unos metros lejos de llegar al piso, la nave se ubicó correctamente y yo empecé a resbalarme de la pared para caer al piso, vi a Ness sujetada de la barra de un chico, Ness sujetó mi mano, pero eso hizo que se soltara y empezamos a caer. Mientras caíamos pude ubicarme correctamente para caer de pié y no lastimarme mi cabeza. Ness se agarró de la parte inferior de un asiento.
— ¡Mierda! –Gritó –Mis uñas se quebraron.
Ella me sujetaba de mi brazo, regresé a mirarla y tenía un gran gesto de dolor en su rostro, estaba agarrándose con los dedos de la parte inferior del asiento.
— ¡Suéltate! –le grité.
— ¡¿Qué?! ¡¿Estás loco?!
— Estamos a un par de metros lejos del piso.
— No.
— ¡Hazlo! ¡Ness!
En cuanto Ness se soltó caímos al piso, caí de espaldas y la mayor parte del cuerpo de Ness cayó sobre mí. Ella se sentó para revisarme.
— ¡Bill! ¡Bill! ¡¿Qué tienes?! ¡Bill!
…
— ¡Bill! ¡Billy!
Abrí mis ojos y vi a mi hermano junto a mi amigo de lentes, ambos estaban lesionados por lo que veo.
— Ho… hola Tom… Gustav.
— ¿Estás bien? Tienes varios moretones en tus brazos y en tu cara –me dijo Gustav.
— Sí, me lastimé la espalda en la caída, pero por suerte en los rayos X muestran que no he sufrido ninguna baja importante.
— Escuché sobre eso, has estado de héroe hermanito –dijo Tom bromeando.
— Al menos no fui noqueado por mi propia silla.
— No la vi cuando caí. No tengo ojos en mi culo –me dijo enojado, le había borrado la sonrisa estúpida que tenía y eso me alegraba.
— ¿No deben ir a bañarse?
— Sí, nos vemos luego –me dijo mi amigo.
Nos despedimos y se fueron. Me aburrí así que encendí el televisor que había en la habitación, deje en un canal donde presentaban una película de comedia. Empecé a distraerme con eso, necesitaban que las horas pasen sin aburrirme.
— Me costó mucho trabajo encontrarte –desvié la vista del televisor y vi hacia la puerta, ahí estaba parada Ness con un bata blanca y una chaqueta color azul.
— ¡Hola Ness! –me alegré al verla.
Corrió hacia mí y me abrazó. Me abrazó durante unos diez segundos.
— Pensé que no estabas bien –me dijo en cuanto dejó de abrazarme.
— Siempre estoy bien.
— Me alegro –regresó a mirar a la televisión y luego volvió a mirarme  -Nunca había visto esos actores.
— Son sólo para este mundo.
— Ya.
— ¿Quieres quedarte?
— Claro –miró donde estaba recostado –Dame un poco de espacio.
Me acomodé en la camilla para que Ness pudiera entrar, ella se sentó junto a mí y se metió debajo de las sábanas blancas. Su chaqueta ya no estaba con sangre como la vi por última vez.
— Yo siempre supe que soy diferente –me dijo.
La miré y me di cuenta que me estaba mirando.
— La mayoría lo suele notar.
— No, muy deferente –buscó algo en su bolcillo –Siempre tuve esto –me amostró una cadena que tenía un símbolo, el símbolo de nuestro mundo.
— ¿Co...Co…cómo?
— ¿Cómo es que lo tengo? No lo sé, mis padres me dijeron que cuando me encontraron lo tenía colgado en mi cuello, nunca me lo quitaron.
— Es el símbolo de aquí, del Lado Oscuro del Sol, de Humanoid City.
— Y de su banda, antes no pude ir a sus conciertos porque eran muy lejos de donde yo vivía, pero esta vez pude y su mensaje…
— Esto no suele ocurrir…
— Siempre supe que era diferente, sólo un idiota no se daría cuenta que no pertenece a la Tierra.
Si Geraldine hubiera estado aquí, Ness la hubiera hecho quedar como una idiota.
— ¡Ho…! –Regresamos a mirar y vimos a David y a Monserrat parados en la puerta –Hola Bill y… -David nos miraba.
— Soy Ness.
— Y Ness –sonrió.
Ness se bajó de la camilla y se quedó parada junto a mí.
— David debes ver esto –le dije y le extendí mi mano donde tenía el collar de Ness.
— ¿Qué cosa? –David caminó hacia mí y tomó el collar.
— Es de Ness.
— ¿Dónde lo conseguiste?
Ambos sabíamos que ese collar pertenece aquí, por las escritura de un código que tiene al reverso se puede diferenciar que no es de los que suelen hacer en la Tierra.
— Yo siempre lo tuve, mis…
— Ella llegó al planeta Tierra con este collar y sus padres nunca se lo quitaron, ella ya sospechaba de la existencia de Darkside of the Sun.
— Es sorprendente lo que tiene atrás, es igual al código que tienen ustedes en sus cadenas y anillos –dijo David –Creo que ella es la hija de Andrea y Joel, la encontraste tu Bill, bien hecho.
— De hecho, ella me encontró a mí –dije.
David se llevó a Ness para que le realicen unos exámenes de ADN. Monserrat se quedó en la habitación ya que David se lo pidió.
— Es extraordinario no verte exagerar por los pequeños moretones que tienes –me dijo.
— Muy graciosa.
— Sobre el campeonato.
— Ya. James me dijo que te ayudaría a entrenar.
Monserrat estaba muy cortante, así que no le presté mucha atención, lo último que quería era discutir con alguien.
BY MISTIE:
— Encontraron muy rápido a la verdadera hija de los ex vicepresidentes –dije
— Y Bill fue quien la encontró –dijo Kylee –Mírale la cara que tiene –dijo mirando al podio donde estaba Bill junto a esa chica, parecía que le agradaba estar junto a ella.
— Ya me cansa escuchar tanto sobre ella –dijo Monserrat.
— ¡huy! Creo que alguien está celosa –dijo Kylee y recibió una mirada hostil de Monse.
— ¿Estás loca o qué? Yo celosa por esa nueva chica que se cree importante, ni que me faltara personalidad –dijo y se fue.
Kylee y yo nos quedamos escuchando lo que decía David, en el podio no estaban todos los chicos, solo Georg y Bill. Creo que para Tom será incómodo estar ahí por lo que pasó con Geraldine, con la que se creyó que era la hija de los ex vicepresidentes.

Capitulo 10: REGRESO.


Humanoid City
Capitulo 10: REGRESO.
BY MISTIE:
— ¿Es verdad? ¿Es verdad? –le pregunté a Monserrat.
— Sí, sí Mistie. Ellos llegarán esta noche.
— ¡Esperé tanto por este sábado!
— Bueno, me tengo que ir a rastrearlos.
— ¿Puedo ir contigo?
— No lo sé Mistie…
— Por favor
— Mistie.
— ¡Por favor!
— Mistie escucha…
— ¡¡Por favor!!
— Ya, ya. Mierda como jodes.
Monse me llevó a una sala donde hay varias personas con computadoras y eso, ella me dio una silla para sentarme junto a ella.
— ¡¿Son ellos?! ¡¿Es su nave?!
— ¡Mistie! ¡Shh!
Vi que todos nos miraban.
— Lo siento.
— Debes estar calladita ¿Entiendes?
— No me hables como si fuera una niña.
— Entonces deja de actuar como una niña.
— Yo no actúo como una niña.
— Pero mira lo que haces.
— ¿Qué hago? Yo no estoy haciendo nada…
— ¡Silencio!
— ¿Qué?
— ¡Silencio!
Monserrat estaba preocupada mientras miraba a la pantalla de su computadora, empezó a teclear y luego presionó un botón de sus audífonos.
— ¿David?... tienes que venir… algo está mal.
¿Mal? ¿A qué se refiere con que algo está mal? Monserrat estaba preocupada, llamó a David y le dice que algo está mal ¿Qué está pasando?
— ¿Qué es lo que pasa? –le preguntó David a Monserrat.
— Creo que hay un problema con los motores.
— ¿Si? a ver, revisa…
Vi que se abrió una ventana virtual y Monserrat con sus manos acercaba y vi la nave. Hizo una especie de aumento  y aparecieron personas virtuales y luego todo tipo de cables, botones y… y… y no entendía nada.
— Mierda –Monserrat se puso de pie -¡Un motor está teniendo problemas, si deja de funcionar todo se complicara y los demás motores también dejarán de funcionar!
Las personas se alteraron, empezaron a correr de un lado a otro abriendo ventanas virtuales iguales a la de Monse.
— ¿Qué sucede? –le pregunté a David ya que Monse está ocupada.
— Uno de los motores de la nave está fallando y si eso empeora puede afectar a los demás motores y los chicos pueden perderse en el espacio para siempre.
BY KYLEE:
— Así que encontraron a todos.
— Sí, eso es una buena noticia.
Estaba teniendo un video llamado con Georg.
— Georg esto… esto está mal.
— ¿Mal? ¿A qué te refieres con mal?
— Sabes por lo que pase, mejor dicho, por lo que pasamos, los dos y eso fue muy malo.
— ¿Tratas de decirme que fue malo estar junto a mí?
— No me refiero a eso…
— No, no, Kylee, yo tomaré mi distancia, lo último que quiero es que la pases mal, incomodan… do… te –la video llamada empezó a interferirse.
— ¿Georg?
Vi que detrás de él había personas corriendo y que una luz azul se encendía.
— ¿Georg? ¿Estás ahí?
— Ky… le…
— ¿Georg? ¡Georg!
La imagen se quitó y Georg se desconectó. Me puse de pie y las personas que están en la biblioteca me miraron. Salí corriendo de la biblioteca, empecé a correr hacia la sala de control de la nave que Monse me dijo que estaba integrada para supervisar la seguridad de la nave.
— Lo siento no puede pasar.
— Por favor, mi amiga está ahí, llámela y te dirá que me dejes pasar.
— Debe retirarse.
— ¡Monserrat! –empecé a llamarla cuando la vi a lo lejos sentada junto a David, algo está mal, lo sé por la forma en que actúa, como todos actúan -¡Monse!
BY BILL:
— ¡¿Qué mierda está pasando?! –Tom estaba alterado y eso no dejaba que el encargado de conducir esta nave se concentre.
Todos sentimos una turbulencia y luego la luz azul de emergencia se encendió, con los chicos nos encargamos de que todos se sentaran en los asientos, nos aseguramos que todos se pongan sus cinturones de seguridad.
— ¡Oye! ¡Hey! –escuché a una chica. Voltee a mirar y en verdad una chica me llamaba, levantaba uno de sus brazos.
— ¿Qué sucede?
— Tengo problemas con el cinturón.
Miré sus manos que sostenían el cinturón y vi que temblaba.
— Escucha, todo estará bien ¿Si?
— Okay.
— Te ayudaré a ponerte tu cinturón.
Asintió con la cabeza seguidas veces.
Rodee su cintura con mis brazos para poder ponerle bien el cinturón, me sentí nervioso cuando ella rodeo mi cuello con sus brazos, no sé en qué momento nos pusimos de pié, pero vi que estaba parada de puntitas para poderme abrazar por mi cuello.
— Tranquila, tranquila.
— Prométeme que no moriré.
Esta es la primera persona, aparte de Tom, que exagera las cosas de esta forma.
— Te lo prometo.
Se alejó de mí para mirarme. Tiene una mirada tierna.
— Soy Ness.
— Bill.
— Ayúdame con el cinturón, Bill.
Se sentó y aún estaba asustada.
— Te aseguro que al ponerte el cinturón estarás súper… súper,  súper segura.
Inhaló aire profundamente y luego lo arrojó.
Mi hermano debe estar igual y de seguro debe estar buscándome como un demente.
— Ahora vuelvo…
— ¿Qué? ¡No! –sujetó mi mano.
— Tranquila volveré.
— No.
— Suéltame.
Me empecé a asustar cuando ella apretó mi mano con mucha fuerza.
— Suelta mi mano.
— No.
— Vamos, suéltala… suéltala.
— No lo voy a hacer.
— Me estas apretando muy fuerte la mano… y solo suéltala.
Me solté de ella.
— Volveré, te lo prometo.
— Está bien.
Mientras caminaba regresé a mirarla, en verdad ella estaba muy asustada, más asustada que todos, eso creí hasta que vi a mi hermano.
— ¡Esto es una mierda!
— Tom  debes sentarte –le dijo Georg.
— ¡A la mierda! necesito caminar.
Iba a agarrarlo por sus orejas y sentarlo, pero la nave empezó a temblar, un movimiento que hizo nos arrojó a Tom y a mí al piso.
— ¡Mierda! –Gritó Gustav –Este cinturón acaba de lastimar mi estómago.
— Póntelo bien –le dijo Georg –Ustedes siéntense.
Mi hermano se había golpeado la cabeza en su propia silla así que estaba inconsciente en el piso, Georg se levantó y me ayudó a subir a Tom en su asiento y a abrocharle el cinturón. Al menos podía ir a ver a Ness sin ningún problema.
— ¿A dónde vas? ¿Estás loco?
— Ahora vuelvo, iré a verificar que los demás estén bien.
Empecé a correr hacia donde están todos, al llegar la mayoría se estaba quejando por que se habían golpeado cuando la nave hizo un fuerte movimiento.
— ¿Ness? –Empecé a buscarla, muchos se habían levantado de sus asientos -¡Todos siéntense!
— ¿Qué es lo que está pasando? –me preguntó un chico.
— Tranquilos, sólo son pequeñas turbulencias. Siéntense y pónganse sus cinturones.
Vi que todos estaban sentándose, nuevamente empecé buscar a Ness con la mirada y no la encontraba, no estaba en su asiento, estaba otra chica, todos habían cambiado sus asientos.
— ¿Ness? ¡Ness!
Empecé a correr por todos lados buscándola, tal vez está metida en algún rincón asustada y de seguro detestándome porque la dejé sola.
— ¡¿Ness?!
Escuché que alguien gritó mi nombre y después un peso en mi espalda.
— ¿Dónde estabas? –era Ness.
— Bájate de mi espalda ¿Ness? ¿Podrías bajarte?
Se bajó de mi espalda y me miró.
— Dijiste que volverías.
— Y lo hice.
— Ya pero pensé que lo harías antes.
— Vamos, debemos buscarte un asiento.
BY MONSERRAT:
— Debemos reiniciar el sistema de la nave.
— Pero eso… -intentaba que cambiaran de idea –Eso haría que la nave deje de funcionar.
— Hay que intentarlo. Si la falla le sigue a los otros motores la nave explotaría.
— Pero están en una zona donde hay varios asteroides, si se estrellan con…
— Es un riesgo que el piloto decidió correr.
— Pero…
— Lo siento ¿David?
David me miró.
— De acuerdo.
— Monse has algo por favor –me pidió Mistie, estaba llorando.
— Intentaré que esa idea resulte. Kylee calma a Mistie –le pedí a Kylee ya que yo debía ver que la nave se restaure en el momento indicado.
Todos empezaron a quitarle las funciones a la nave, mientras que yo no podía hacer nada, vi que la nave estaba quedándose sin energía poco a poco. Muy pronto la nave estará en absoluta obscuridad.
BY BILL:
— ¡Ah! –Ness pegó un gritó y todos los demás también empezaron a gritar.
La nave estaba dejando su estabilidad, parecía que estábamos cayendo, luego las luces empezaron a apagarse.
— ¡¿Qué mierda está pasando?! –dijo Ness.
Dejamos de caminar, éramos los únicos que estábamos de pié y hasta ahora no encontrábamos más asientos, se nos dificultó con las pocas luces encendidas, sujeté a Ness por la cintura.
— Todos conserven la calma, nadie debe levantarse de su asiento –alguien informó por un altavoz – Detrás de las cabeceras de sus asientos hay una barra, deslícenla hacia delante, eso les dará mayor protección, en unos instantes la energía se cortará y sentirán algunas turbulencias.
— ¿Qué hacemos? –me preguntó Ness.
Empecé a correr junto a ella, la llevé hasta un rincón hice que se sentara y luego me senté junto a ella protegiéndola. El resto de las luces se apagaron y las dos grandes ventanas se abrieron y así hubo un poco de claridad por las estrellas del espacio.
— Tranquila Ness –la abracé y ella también me abrazó.
BY KYLEE:
— ¡Activen todo ahora! –gritó David.
Todos empezaron a hablar y a trabajar en sus computadoras, pero no había respuesta de la nave en la gran pantalla, estaban intentando hacer un video llamada, pero no respondían.
— Vamos chicos respondan… -susurraba David.
Todos miraban ansiosos la gran pantalla y no aparecía nada. Según las computadoras, todo había salido bien solo el motor 45 estaba fuera de servicio, pero lo que no nos informaba la computadora es si todos están bien, tal vez se golpearon cuando la nave empezó a girar cuando se deslizaba por el universo.
— ¿Nos escuchan? ¡¿Pueden escucharnos?! –salió una imagen borrosa y luego vi el rostro de cinco señores, los que conducen la nave. No lucían bien, parecía que se agarraron de golpes.
— ¡Si los escuchamos! –Gritó David y todos empezaron a festejar.
Detrás de los pilotos vi a Georg, Gustav y Tom. Pero ¿Dónde está Bill?
— ¿Do… dónde está Bill? –le pregunté a David.
David me miró y luego miró a la pantalla y su sonrisa se borró al visualizar que Georg tiene una cortada en su frente, a Gustav le sangraba su brazo izquierdo, Tom estaba inconsciente mientras que tenía una cortada en la frente igual a la de Georg y no había rastro de Bill, un asiento estaba vacío.
— ¿Qué pasó con Bill Kaulitz? ¿Dónde está? –les pregunto David a los pilotos.
Los cinco pilotos regresaron a mirar y empezaron a hablar con Georg y Gustav. Georg se puso de pie y se ubicó frente a la cámara.
— Antes de que la electricidad fuera cortada Bill fue a asegurarse que los demás estén bien, no ha vuelto desde entonces.
— Señor debe sentarse, vamos a aterrizar –le dijo un piloto a Georg y luego la video llamada finalizó.
Todos empezaron a mirarse preocupados, miré a Monserrat y parecía no estarlo.
— ¿Estará bien? –le pregunté.
— No lo sé, de seguro que sí, es una especie de plaga, de seguro está mejor que todos.
***
Sólo las personas especializadas en controlar a la nave se quedaron en la sala de control de la nave, los demás fuimos a la pista de aterrizaje. Había muchas ambulancias y bomberos.
De pronto apareció la nave sobre nosotros y empezó a bajar lentamente.
— ¡Atrás! ¡No se acerquen! –nos decían los encargados de guiar a la nave en su aterrizaje. Sus trajes eran fosforescentes.
La gran puerta se abrió, siempre era Bill quien salía primero, pero esta vez muchos paramédicos ingresaron a la nave.
— No veo a Bill –le dije a Monserrat y no vi ninguna respuesta por parte de ella, estaba como si nada.
— ¡No veo a Gustav! –Mistie estaba muy nerviosa, David estaba junto a ella.
Algunos paramédicos y bomberos ayudaban a bajar personas que al parecer están lesionadas, vi que bajaban cinco camillas con personas sobre ellas la primera que bajó era en la que está Tom. Detrás de todas las camillas vi a Georg bajar junto a Gustav junto a ellos iban dos paramédicos.
— ¡Gustav!
— ¡Espera Mistie! –le gritó Monserrat al verla correr mientras empujaba  a las personas.
— ¡Gustav! ¡Gustav! –gritaba Mistie.
Los tres nos quedamos mirando atentos a lo que sucedía. Logré encontrar a Mistie, se escabullía entre las personas y llegó hasta Gustav y lo abrazó. Me pareció tierno cuando Gustav la recibió y la abrazó y luego se besaron.
— ¡Aww! –dijeron las personas y empezaron a aplaudir, ya estaban aplaudiendo cuando aterrizó la nave pero los aplausos revivieron al ver la escena de Gustav y Mistie.
— ¡Mira es Bill! –le dije a David al ver a Bill asomarse por la gran puerta.
BY MONSERRAT:
— ¡Mira es Bill! – le dijo Kylee a David.
Mi cuerpo se relajó al verlo asomarse por la puerta de la nave, luego detrás de él salió una chica y estaban sujetados de la mano Kylee al ver eso me regresó a mirar.
— Te dije que estaría bien –le dije a Kylee como si no me hubiera importado que hace un rato todos no sabíamos nada de él.
Cuatro paramédicos corrieron hacia ellos cuando Bill se inclinó presionando su estómago y la chica empezó a sujetarlo para que no callera.
— ¡Bill! –gritó David y empezó a correr hacia él.
Sólo Kylee y yo estábamos paradas en el mismo lugar, mirando todo lo que sucedía.

Capitulo 9: Descontrol de emociones.


Humanoid City
Capitulo 9: Descontrol de emociones.
BY MONSERRAT:
Mi teléfono me despertó, estiré uno de mis brazos hasta alcanzar mi mochila, saque mi teléfono de uno de los bolcillos pequeños y vi que se trataba de David.
— ¿Hola?
— Te llamo para recordarte que tienes clases Informática –dijo enojado, nunca le ha gustado la idea de que baje mis notas. Aparte de los cuatro chicos, él está igual de pendiente de mi como si fuera mi padre.
— Lo siento, estoy cansada por el entrenamiento.
— Deberás ir mañana en la tarde a recuperar las dos horas que vas perdiendo.
— Ok. Adiós.
— Adiós.
Me levanté antes de que Steve lo haga, había olvidado que después del entrenamiento tenía clases de informática, porque mi maestro me dio las dos primeras horas para ir a  pedir el estadio para practicar.
BY GEORG:
— Acabamos de llegar, no se presentó ningún problema –le dije a David a través de la video llamada.
— De acuerdo, espero que me informes todo después de cada concierto.
— Sí, lo voy a hacer.
— Y en lo demás ¿Todo está bien?
— Gustav está con algo de nauseas, Tom aún está durmiendo y Bill creo que está estudiando.
— Georg por favor, te pido que hagas que Gustav llame a su futura esposa, que Tom estudie y que Bill entrene.
— Lo intentaré.
— Cuento contigo Georg.
Me puse de pié y fui al autocar, cuando ingresé todos estaban ahí, Gustav estaba puesto los audífonos y su laptop en su regazo, Tom estaba recostado en una de las camas y Bill estaba comiendo mientras leía un libro.
— ¿No deberías estar estudiando? –le pregunté a Tom.
Me ubique frente a él apoyando mi espalda en un pilar de las camas, miré hacia abajo ya que Tom estaba recostado en primera cama y había un montón de cosas en la que está encima, crucé mis brazos.
— Es lo que voy a hacer después.
— ¿Por qué no ahora?
— Porque estoy descansando.
— ¿De qué? ¿Te cansas al no hacer nada?
— ¡Déjame en paz!
Dejé dándole un golpe en su estómago y fui a sentarme frente a Bill.
— ¿Qué? –me preguntó.
— ¿Qué tal vas con el entrenamiento?
— Estoy intentando concentrarme para el concierto.
— Deberías entrenar y estudiar, si entrenas los profesores te pueden ayudar con algunos puntos, así que entrena.
— Lo voy a hacer después.
— ¿Al menos has leído las técnicas que James te dio?
— Si Georg –volvió a mirar una revista.
Dejé a Bill y me senté junto a Gustav.
— ¿Has hablado con Mistie?
— Mhhh no.
— ¿No vas a llamarla?
— Lo voy a hacer…
— Después.
Gustav me miró.
— Debe estar estudiando.
— Aquí son las diez y media de la mañana, haya deben ser las siete de la noche.
— De seguro está ocupada.
— Apuesto lo que sea que ella está mirando su teléfono esperando una llamada tuya.
BY KYLEE:
— Ya olvídalo Mistie –le dije.
Ella se la había pasado toda la tarde haciendo deberes y mirando su teléfono cada dos minutos, todos en el instituto se habían enterado que Gustav le propuso matrimonio a Mistie con todo y anillo, en mi opinión no creo que eso signifique que Gustav piense a comportarse cariñosamente con Mistie, digo, ya que Gustav se fue a un planeta no a otra ciudad, está muy lejos y hasta ahora no ha llamado a Mistie ni siquiera un mensaje ni nada, en cambio yo me la he pasado todo el día quitándole el teléfono a mi amiga para que no lo llame.
Georg me ha llamado hasta ahora tres veces, me agrada que intente ser amigable conmigo, pero no me agrada tratarlo como algo más que un simple amigo, me incomoda recordar todo lo pasado.
Los días pasaban lentamente, todo estaba raro entre nosotras tres, nos habíamos separado un poco. Mistie estaba algo mal en Anatomía así que se la pasaba estudiando huesos y eso, además estaba atenta a su teléfono, en estos tres días que Gustav ha estado en la Tierra ha llamado una vez a Mistie y esa llamada tan solo duro unos cinco minutos por lo mucho. Monserrat ha cambiado mucho, siempre ha sido muy linda, ahora lo está poniendo muy en práctica, Mistie me ha dicho que hay un chico que ha ido a su habitación y no a estudiar o a jugar, no es que diga que mi amiga se ha convertido en una zorra, sino que algo le ha pasado y dudo que sea algo bueno para que de niña que le importa muy poco atraer la atención de un hombre a una chica que se fortalece al ver que alguien muere por ella.
— ¿Monse? ¿Estás ahí? –dije mientras tocaba la puerta.
La puerta se abrió y ahí estaba mi amiga con una gran sonrisa en sus labios y vi que llevaba un balón en sus manos.
— ¡Hola Kylee!
— ¿Puedo hablar contigo?
— Ahora, ahora no puedo, tengo que ir a entrenar…
— Conversaremos hasta llegar al coliseo.
— Vamos.
Empezamos a caminar yo caminaba a su izquierda.
— ¿Qué es lo que pasa contigo?
— ¿A qué te refieres?
— Últimamente usas ropa algo ajustada… te arreglas, no es que quiera decir que está mal que lo hagas, sino que… ahora eres diferente no eres muy feliz…
— ¿Y cuándo lo he sido?
— ¡Oh, por el monsoon! Tú eras como una niña… jugabas y veías las cosas de colores, te vestías diferente…
— Tal vez solo me quiero ver mejor –Monserrate se había enojado, empezó a botear el balón.
Ya habíamos llegado al coliseo ambas estábamos paradas junto a uno de los arcos.
— ¿Enserio? ¡Vamos Monserrat! Te conozco, dime que te pasa.
— ¿Quieres saber que me pasa?
— Pues sí, me preocupas…
— Pasa que el idiota de Bill me utilizó sólo para satisfacer sus deseos sexuales ¿Cómo te sentirías tú? Luego ese imbécil hace como si no ha pasado nada.
Me miró con sus ojos cristalizados mientras apretaba sus labios, suspiró y volvió a azotar al balón contra el suelo.
— Tengo que entrenar, hablamos más tarde.
BY TOM:
Había intentado localizar a Geraldine, pero es como si se hubiera ido con el viento, lo último que supe de ella fue lo que me dijo David y Gordon.
…
— Tom, sé que es algo incómodo que el compromiso sea cancelado por otras personas –me dijo David.
—Yo… yo necesito hablar con ella ¿Dónde está Geraldine?
— En este instante la señorita Geraldine está cruzando el campo de defensa, al otro lado la espera su padre…
— ¡Yo quiero hablar con ella!
— Entiende Tom…
— ¡¿Qué mierda quieres que entienda David?! –le grité interrumpiéndolo.
— ¡Tom! Tom… hijo escucha –Gordon sujetó mis brazos –Nunca pensé que te diría esto, pero debes olvidarla y continuar tu vida.
— Entiendo, da igual –dije resignándome.
…
Saqué mi libro de historia y empecé a pasar páginas, tan solo miraba los dibujos que tiene y pasaba hasta llegar a la última clase que tuve. Saqué un lápiz y empecé a subrayar lo que yo creía “interesante” pero al final solo subrayaba un párrafo intermedio hasta donde hay un punto. Hago esto porque papá Georg me joderá si no me ve con un libro.
Froté mi rostro con una de mis manos, luego estiré mis brazos y volví a mi postura anterior.
— ¿Qué está haciendo? –me pregunté al ver a mi hermano.
Salí del autocar y vi el recinto, aún estaban montando el escenario, muy pronto nos llamarían para hacer pruebas de sonido, de equipo y eso. Caminé hasta estar a dos metros de distancia de mi hermano.
— ¿Qué haces?
Le pregunté, Bill estaba con un balón en sus manos, lo miraba y luego deslizaba sus dedos por las líneas negras que tiene el balón, eso lleva haciendo desde que lo vi por la ventanilla.
— Practicar.
— ¡Ah! Ya me acordé, en esta semana a la siguiente es el campeonato de Básquetspace ¿En verdad vas a hacerlo?
— Ehm… Georg dice que si lo hago me puede ayudar con puntos para las materias.
— ¿Georg dice? –Solté una carcajada -¿Desde cuándo le haces caso a Georg?
— Jodía como un maldito demente y pues necesito puntos extra…
— Pero si tú odias los deportes.
— Sí, en especial este.
— ¿Qué? ¿Por qué? No te estoy entendiendo.
Se sentó en el suelo sin que le importe ensuciar su ropa, me senté de canclillas mientras que con una de mis manos me apoyaba en el suelo para no caer.
— ¿Qué es lo que pasa?
— A parte de que no me gustan los deportes, hay una principal razón por la que odio este deporte…al principio me metí al básquet sólo para joderla por unos dos días, pero ahora con tan sólo ver el balón la recuerdo.
— ¿Te acostaste con ella? ¿Con Monserrat?
— S… sí…
— ¡Por toda la ginebra del mundo! ¡Bill!
— Ya, ya lo sé… no debí hacerlo.
— No es eso, sólo que no debiste mezclar sentimientos y si ya los tenías era que no lo hagas…
— No sé cómo pasó, no sé si me gustaba antes o después de lo que pasó.
— Necesitas esos puntos… pero ¿Por qué no lo intentas?
— ¿Tú crees? No, no creo que esté esperando por mí. La traté mal.
— ¿Por qué no te esperara?
— ¿Acaso no la has visto? Últimamente por la forma en como viste detiene a todo el instituto.
— Bueno yo… lo siento Bill, ahora no soy el indicado para hablar de eso, creo que nunca lo fui.
— ¿Te afecta lo que pasó con Geraldine?
— Ya pasó ¿No? Es lo bueno de la vida, sigue. Y hay que disfrutarla.