martes, 10 de septiembre de 2013

Capitulo 8: Normalidad.


Humanoid City
Capitulo 8: Normalidad.
BY MONSERRAT:
Ya habían pasado tres días desde que nos atacaron y los gobernantes regresaron. Geraldine se había ido, y durante estos días no había visto a Tom así que no puedo decir qué pasó con él. Las clases continuaban normalmente y estábamos a punto de finalizar una de las tres etapas de este nivel, también estaba el campeonato de Básquetspace.
— ¡James! –grité su nombre al verlo pasar por las canchas.
Me miró y vino corriendo hacia mí.
— Casi no te reconozco –chocó su puño con el mío.
— Muy gracioso… en fin quiero que me ayudes con algo.
— Dime.
— El campeonato será en dos semanas y necesito que le enseñes todo a Bill, el entrenador me dijo que tiene potencial para el juego.
James me quedó mirando y luego empezamos a reír.
— ¡Ya! Habla en serio.
— Es lo mismo que le dije al entrenador.
— Pero si tú lo has visto… no creo que avance ni a dar una vuelta a la plataforma.
— En fin, debemos ver…
— Entonces… ¿lo entreno?
— Sí.
— ¿Por qué no lo haces tú?
— Porque tu querido amigo tienes más paciencia que yo.
— Debes estar estresada con esto y con el nuevo rescate.
— ¿Nuevo rescate?
— David está planeando manda a la banda Tokio Hotel a la Tierra para encontrar a los 800 Aliens que faltan.
— Mierda… David debe estar buscándome como loco.
Fui corriendo hasta la oficina de David, y en verdad David me estaba buscando, necesitaba que lo ayude a rastrear la nave que llevará la banda a la Tierra.
BY TOM:
— ¡Tom! –escuché a mi mamá.
— ¿Sí?
Me llamó justo cuando iba a entrar a mi habitación, necesitaba dormir.
— ¿Estas bien? –me miró preocupada.
— ¿Cuántas veces en el día me van a preguntar eso? –Le pregunté enojado -¡Estoy bien! ¿Es difícil entender esas dos palabras?
Mi madre me miraba asustada, había explotado con mi madre, ella no se lo merece, ya ha tenido muchas preocupaciones.
— Mamá lo siento.
— No hay problema hijo –sujetó mi rostro con una de sus manos –Me entere de la cancelación del compromiso que tenías con esa jovencita…
— Eso ya pasó, yo no puedo hacer nada si está más que visto que ella y yo no debemos estar juntos.
Mi madre me quedó mirando.
— Me alegra que hayas regresado –besé la frente de mi mamá.
— Ve a descansar, acabas de salir del hospital, debes estar cansado.
BY BILL:
— Hola mamá –la saludé al encontrarla a ella y a Tom en la puerta de mi habitación.
Cerré la puerta, para caminar hacia ellos, me despedí de mi madre con un beso y de mi hermano con un golpe en el brazo. James me dijo que a las tres de la tarde nos encontráramos en el coliseo del instituto.
Al llegar lo vi arreglando los balones en una línea recta a un lado del tablero.
— ¡Hey! –lo saludé.
El me regresó a mirar y sonrió.
— Pensé que no tenías ropa deportiva.
— ¿Vine a hablar de moda contigo?
— Ya.
Se irguió y puso sus manos en jarra.
— El campeonato será esta semana que viene a la otra, es decir en dos semanas, el entrenador dijo que tú vas a participar, así que te voy…
— Espera, mañana tengo que viajar a la Tierra.
— ¿Mañana martes?
— Sí. Vuelvo el fin de semana. El sábado.
— Entonces empecemos.
Me senté en una banca, no me agradaba mucho hacer deporte, que digo, no me agrada. Esto debe ser obra de David.
— El Básquetspace es similar al baloncesto de la tierra ¿Lo has jugado?
— ¿No es lo que hacemos aquí?
— Sí, solo en las prácticas comunes. El caso es que  la diferencia que te debe importar, entre el Básquetspace y el baloncesto de la tierra es que la única regla importante que hay es no golpear intencionalmente al contrincante mientras tenga el balón o a uno de tu equipo, en especial si está en posición de tiro, en el jugo pueden participar hombres y mujeres…
— Eso ya lo noté –dije mirando a dos chicas que estaban practicando frente a nosotros.
— ¡Concéntrate! –golpeo mi cabeza y lo miré, este chico es igual de grosero que mi hermano –No debes preocuparte mucho si los contrincantes te atacan.
— ¿Por qué?
— Porque lo único peligroso es lo que quieres, el balón.
— ¿Esto? –dije sujetando un balón de color naranja.
— El balón real es muy diferente y peligroso, si no lo atrapas con firmeza se te escapa de las manos o te golpea dejándote inconsciente. Si lo revotas mucho llega a calentarse, por eso es importante que des pases.
— ¿Qué más debo saber?
— La cancha es cambiada por una plataforma de 39 m por 25m, es algo similar al cristal ya que se refleja el cielo en ella, es algo resbalosa, debes tener cuidado de no caer. Un poste vertical de 3 m, por encima del cual atraviesa el arco. El arco tiene una circunferencia de alrededor de 100 cm.
— No creo que la plataforma esté tan alejada del suelo.
— Está distanciada diez metros del suelo y no me refiero a eso, sino que si a que sales de la cancha serás eliminado del partido. No debes dejar que el contrincante te saque de la plataforma.
— ¿Pero no dijiste que es ilegal?
— No, dije es ilegal golpear intencionalmente no dije sacarlo de la cancha.
— Pero si me golpea me saca.
— No si se utiliza el cuerpo. Creo que serás presa fácil –dijo mirándome de pies a cabeza.
— ¿Por qué no se realiza en el espacio?
— Antes se hacía eso, se utilizaban unas tablas como patines para que te deslices, pero eso cambió ya que muchas personas se perdieron en el espacio.
— ¿No debo saber nada más?
— Sí, anotar dentro de un límite de tiempo desde que se pone la pelota en juego, si se empata el juego deberán desempatar jugando nuevamente hasta que uno de los dos equipos meta el balón en el arco. Los partidos se componen de cuatro tiempos de 20 minutos de juego real cada uno.
— ¿Cuánto vale cada anotación?
— Cinco puntos, si se lo realiza desde una distancia superior a los diez metros vale diez puntos.
— ¿Qué pasa si llego a golpear a uno cuando está en posición de tiro y no es intencional pero parece intencional?
— Serás expulsado del juego si llegas a tener 3 faltas, ese es el número excesivo de faltas y el jugador sobre el que se cometiste un contacto ilegal, llamado falta personal, tiene derecho a lanzar dos tiros libres desde una línea situada a 5 m del arco. Cada tiro encestado vale 3 puntos. No puedes interferir al momento que está cobrando la falta. Pero si no hay falta ni nada tienes la oportunidad de elevar tus manos para que bloquees el lanzamiento del otro jugador, pero no debes hacer tener contacto con el jugador. Si tocas al jugador cuando está en  posición de tiro será una falta.
— Ya entendí.
— Ok, entonces practiquemos.
BY KYLEE:
Salí el mismo día que Tom Kaulitz, él al parecer ya me conocía porque me quedó mirando cuando nos encontramos en la puerta del hospital, traía la cara como si no hubiera dormido varios días, encendió un cigarrillo y se fue con el señor Gordon, continúe caminando junto a Mistie que no dejaba de hablar.
Georg ya me había contado sobre lo que habló con Makita. Me había quedado sin nadie, ella no es mi madre y ni siquiera sé si la tengo, Mistie entendía algo de mi situación, ella tiene un padre que la detesta por no tener una parte de robot y su madre había muerto cuando la tuvo, pero ella al menos tiene a una tía y yo no tengo nada, estaba sola. Aunque Mistie me ofreció su casa para quedarme en vacaciones igual me sentía sola, estaba muy decepcionada de todo.
— ¿Segura que no quieres pedirle un día de descanso a David? –me volvió a preguntar Mistie mientras entraba a mi habitación.
— Sí –miré la cama de Geraldine –Es como si nunca hubiera estado –dije mirando a mi alrededor.
— Es mejor que descanses –cerró la puerta y dejó mi mochila en una silla.
Me quité los tenis y me metí en la cama sin quitarme mi chaqueta, era de algodón así que no me estorbaba.
— Si Geraldine no es la hija perdida de los señores Joel y  Andrea ¿Quién es? –le dije a mi amiga mientras ella se sentaba en una silla frente a mí.
— No lo sé… esto me está confundiendo mucho.
Deslizó su mano derecha por su cabello y vi un anillo con un gran diamante.
— ¿Eso es?... –dije con la boca abierta.
— ¡Sí!
— ¡No lo puedo creer!
— ¡¡AH!! –ambas gritamos como unas dementes.
BY MONSERRATE:
— Este botón debe ser presionado sólo en caso de emergencia… si se presenta una emergencia de vida o muerte debe ser presionado, sólo si es una emergencia –les explicaba a los cuatro muy lentamente.
— Ya entendimos –dijo Georg.
— Ok eso es todo… ¿Tienen algunas duda?
— ¿Dijiste que nos estarán rastreando? –me pregunto Gustav.
— Sí.
— Entonces no hay ninguna duda.
— Si es así, siéntense y abrochen sus cinturones… nos vemos el fin de semana –dije con una gran sonrisa.
Me alegraba saber que se iba por un buen tiempo, así podría salir sin que me importara encontrarme con Bill.
— Hola ¿Monserrat? –me dijo Steve. Un compañero de artes y también entrena conmigo.
— Hola.
— Casi no te reconozco –me dijo mientras sonreía.
— Ah, tengo que irme –dije, debía ir a supervisar en el área de control que todo estuviera bien.
— Espera ¿Podemos salir?
— Ehm… si, si.
No le di mucha importancia, corrí hasta la sala de control y me senté frente a mi computadora, estaba en medio de los demás supervisores, mi ex tío confía mucho en mí. David fue el esposo de la hermana de mi papá, no funcionó, pero aun así mantengo una buena relación con él, como si fuera alguien cercano pero lejano a la vez.
— ¿Cómo va todo? –me preguntó David.
— Todo va bien, están a punto de traspasar el campo invisible y estarán en el espacio.
— Entonces creo que no habrá ninguna dificultad.
— Todo va a estar bien, seguro que traerán a todos los Aliens faltante y a la hija de las señores vicepresidentes.
— Cuando la encuentren todo empezará a dificultarse.
— ¿A qué te refieres?
— aparte de ella, Georg también es candidato a ser vicepresidente.
— Pero Georg es mayor que ella.
— Aun así, están dudando de que Georg sea un excelente vicepresidente.
— Pero aún falta para que Georg asuma ese cargo, recién está en sexto nivel ¿Y los Kaulitz?
— Cuando estén en su último nivel también serán sometidos a pruebas para averiguar quién es el mejor candidato.
Los días empezaron a pasar, en esta semana todos estábamos preparándonos para las pruebas de la siguiente semana, de seguro los cuatro chicos de la banda deberán estudiar más que lo normal, y ni hablar de las prácticas, nosotros no somos el único deporte, también hay la competencia de los autos de carrera, de motos, futbol americano, lectura, etc.
Este año nuestro instituto será el que reciba a los colegios que competirán, estamos en el primer lugar así que somos los principales rivales aunque también está el instituto de Alaska Moon Root, el año pasado fueron los contrincantes más rudos.
— ¡Cinco vueltas más! –les grité a los chicos y las chicas.
Ellos me miraron suplicantes, sus rostros estaban empapados de sudor y un hablar de sus camisetas, yo también corría con ellos, últimamente he estado haciendo más ejercicio y estudiando como loca, necesitaba que mi mente esté pensando en algo que no tenga que ver con Bill Kaulitz.
— ¿Estas bien? –me preguntó James cuando casi todos se fueron a las duchas.
— Sí –le dije intentando quitar el sudor de mi cara con mis manos.
— ¿Qué pasó? –me preguntó en voz baja.
— Bill…
Escuché que arrojó  aire por su boca de manera brusca.
— Él y yo…
— Tranquila… será difícil, pero como siempre lo lograrás… no le pongas mucha importancia a esas cosas, no te atormentes con eso, vive y disfruta tu juventud, va a haber muchos más y debes ser muy cuidadosa –me abrazó –Pensé que llegarías virgen al altar –me dijo.
— Eres un idiota –dije sonriendo.
— Me tengo que ir, necesito bañarme –me dijo y luego se fue corriendo a las duchas.
Me quité mi chaqueta gris y la metí en mi mochila, miré detrás de mí y vi a Steve caminar hacia mí. Di media vuelta y le sonreí.
— Hola –me saludo.
— Hola.
— Este día sí que fue agotador.
— No seas quejumbroso –le dije.
Steve soltó una risa seductora y varonil que hizo que mi cuerpo sintiera una corriente eléctrica. Steve al igual que yo. Sujeté su brazo y sentí sus músculos, no son muy grandes ni muy pequeños, son normales y notorios.
— ¿Tienes algún otro comentario?
— Eres muy bonita.
Este chico se inclinó y me besó. Por alguna extraña razón no quería resistirme, de hecho quería que siguiera con lo que él quiera.
Steve llevaba su mochila y la mía, nos fuimos hasta su habitación 477. La otra cama estaba vacía pero distendida, después vi el techo de su habitación y su rostro.
— Detente.
— Lo siento… no quiero inco…
— Nada de eso… no me gusta relacionarme con chicos del equipo.
— ¿Relacionarte?
— ¿Sólo nos divertimos y ya?
— Si eso quieres…
— Sí, no quiero más… no quiero saber nada.
— ¿Mala experiencia?
— Un error, eso creo.

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