martes, 10 de septiembre de 2013

Capitulo 6: AlucinaciÓn


Humanoid City
Capitulo 6: AlucinaciÓn
BY TOM:
—Bill ¿Sabes en donde está Geraldine? La he estado buscando por todas partes 
—No, ¿Ya fuiste a buscarla en su habitación?
—Sí, pero Kylee me dijo que había ido a buscar a Mistie y Mistie me dijo que no la ha visto –escuche el sonido del teléfono-celular de mi hermano, mi gemelo lo miro el aparato por un instante y luego contesto la llamada
— Hola David ¿Qué paso?
—…
—Está conmigo
—…
— ¡¿Cómo?!
—…

— ¿Hace cuánto tiempo?
—…
— Debemos hacer algo
—…
— ¿Cómo que nada? No, no, David... David –me miro –Ok yo le diré, hablamos más tarde –guardo lentamente el aparato en el bolsillo de su pantalón
— ¿Qué paso?
—Tom… uuff… Malgaiss ha secuestrado a Geraldine
— ¿Qué? Eso no puede ser posible, no, no ¡No! –intente salir de la habitación, pero Bill me detuvo
—Debes calmarte, le puede hacer algo si no pensamos en como planear las cosas
— ¡Mierda, Bill! –mi voz se agudizó por el llanto que se aproximaba -¿No entiendes?... lo único que debemos hacer es con todo el ejército tenemos que ir a rescatar a Geraldine –lágrimas querían salir pero no lo permití, empuje a mi gemelo y salí de la habitación
1 Semana después.
Todo se me había convertido en una pesadilla, no había rastro de Geraldine y los planes de rescatarla recién estaban empezando, así que decidí ir a buscarla con unos cuantos soldados.
— Entiende Bill ¡No puedes venir conmigo! ¡Estropearías todo!
— ¡No! Además no tienes idea de por donde empezar.
— ¡¿Y tú sí?!
— No, pero puedo ayudarte.
— Ok, pero ten en cuenta que estamos haciendo esto a escondidas de David.


Habíamos empezado con los pueblos más cercanos, al primero que fuimos fue al de los elfos, ninguno había visto pasar otro ejército, pero uno de ellos que había acabado de llegar de un viaje por el océano dijo que los había visto pasar, nos tomaría una semana llegar con las sirenas.
 1 mes después…
— Hemos estado navegando durante un mes y no hay rastro de la Atlántida –comento mi hermano mientras se apoyaba en una de las paredes de la nave.
— Sé que estamos cerca, lo sé.
Empezamos a escuchar la alarma de peligro, los tripulantes empezaron a alterarse.
— ¡¿Qué ocurre, cobardes?! –grito mi hermano.
— Señor, algo nos está arrastrando hacia al fondo del océano.
De pronto todo se obscureció, tan solo escuchaba gritar a mi hermano intentando que la tripulación se calme.

***

Al abrir mis ojos, atravez de la gran ventana de la nave vi un monton de sirenas, inmediatamente me puse de pie para hablar con el rey de los mares.

—Perdon, por haver invadido su reino de esta manera, pero secuestraron a mi pareja.
— Entiendo, pero ¿Qué tenemos que ver en eso? - su voz se escuchó muy clara y fuerte, me di cuenta que mi ejercito empezó a despertar.
— Necesito que por favor me respondan si han visto pasar el ejercito de Lucifer.
— Sí, pasaron por aquí hace cinco días, pero quien dirigia ese ejercito era Maglais y al parecer tiene una hermosa acompañante.
— Eso es imposible.
— Yo solo te digo lo que vi.
— ¿Por dónde fueron?
— Fueron por el lado obscuro del mar, donde estan las otras sirenas.
— Gracias, nos han sido de mucha ayuda.
— De nada, tengan cuidado, cubran sus oídos - dijo y luego desaparecieron.
— ¿Quiénes son esas “otras" sirenas? - me preguntó mi hermano.
— Son sirenas que se disfrasan de tu ser más amado, solo para atraerte a ellas y así comerce tu corazón.
— Oh.
— Dile a todos que tengan cuidado, que no las miren a los ojos y que cubran sus oidos. Si escuchan su canto igualmente los atraeran.
Todo era un caos, pensé que no podíamos perder nada, pero yo perdí todo cuando mi hermano cayó en las redes de una sirena… la miró a los ojos y salió de la nave.
— ¡BILL! –grité con todas mis fuerzas.
Todos los soldados impidieron que valla tras mi hermano, mi hermano junto a otros 20 soldados fue atraído por todas las sirenas que rodeaban nuestra nave.
— ¡Bill! –grité mientras sujetaban mis manos.
Minutos después vi a mi hermano morir, sentía cada desgarre que le hacían al cuerpo de mi hermano, caí débil al frío piso y empecé a gritar de dolor. Había tenido dos grandes pérdidas. Esto era mucho hasta para el hombre más fuerte del mundo.
Ya había pasado tres meses y ya había perdido la nave ya mis soldados, tan solo tenía una esperanza de encontrar a Geraldine en Marte.
Con mis últimas fuerzas al verla sentada en un parque corrí hacia ella.
— ¡Geraldine! –grité.
Ella me regresó a mirar y su rostro era precioso como siempre, pero su mirada, era de asombro, como si no hubiera esperado nunca verme.
Me quedé parado detrás de ella, y ella tan solo se giró un poco para poder mirarme.
— To… Tom ¿Qué haces aquí?
— Vine por ti, te he buscado por todo este tiempo.
—Tom, tu no entiendes, tienes que irte.
Retrocedí confundido.
— ¿Qué? ¿Por qué? ¿Ese descarado te hizo algo?
— En primera, tienes que irte de aquí porque corres peligro, es segunda él no es un descarado y en tercera –se puso de pié –Yo lo amo y no tienes que estas aquí.
Caí al piso rendido, al ver su vientre, tenía un vientre de unos siete meses de gestación, sentía mi corazón en la garganta, esa sensación de cansancio.
No pasó ni un minuto hasta que tuve a Lucifer, parado frente a mí, mirándome victorioso. Quería ponerme de pié y matarlo, odiaba a Geraldine, la odiaba, me hizo esto.
— ¡NO! –grité desesperado y con lágrimas en mis ojos -¡NO! –volví a gritar.
---------
— ¡Tom! ¡Tom! –escuché una voz familiar, pero aun así mantenía mis ojos cerrados y continuaba gritando de dolor, sentía un gran dolor en mi corazón.
— ¡No responde! ¡Tom! –era la misma voz masculina.
— ¡Está muriendo! –Su voz - ¡Tom por favor reacciona!
 ¡Tom! –pidió suplicante.
Apenas logré entreabrir los ojos y vi como una lágrima salía de sus ojos azules.

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