Humanoid
City
Capitulo 6: AlucinaciÓn
BY TOM:
—Bill ¿Sabes en donde está Geraldine? La he
estado buscando por todas partes
—No, ¿Ya fuiste a buscarla en su
habitación?
—Sí, pero Kylee me dijo que había ido a
buscar a Mistie y Mistie me dijo que no la ha visto –escuche el sonido del
teléfono-celular de mi hermano, mi gemelo lo miro el aparato por un instante y
luego contesto la llamada
— Hola David ¿Qué paso?
—…
—Está conmigo
—…
— ¡¿Cómo?!
—…
— ¿Hace cuánto tiempo?
—…
— Debemos hacer algo
—…
— ¿Cómo que nada? No, no, David... David
–me miro –Ok yo le diré, hablamos más tarde –guardo lentamente el aparato en el
bolsillo de su pantalón
— ¿Qué paso?
—Tom… uuff… Malgaiss ha secuestrado a
Geraldine
— ¿Qué? Eso no puede ser posible, no, no
¡No! –intente salir de la habitación, pero Bill me detuvo
—Debes calmarte, le puede hacer algo si no
pensamos en como planear las cosas
— ¡Mierda, Bill! –mi voz se agudizó por el
llanto que se aproximaba -¿No entiendes?... lo único que debemos hacer es con
todo el ejército tenemos que ir a rescatar a Geraldine –lágrimas querían salir
pero no lo permití, empuje a mi gemelo y salí de la habitación
1 Semana después.
Todo se me había convertido en una
pesadilla, no había rastro de Geraldine y los planes de rescatarla recién
estaban empezando, así que decidí ir a buscarla con unos cuantos soldados.
— Entiende Bill ¡No puedes venir conmigo!
¡Estropearías todo!
— ¡No! Además no tienes idea de por donde
empezar.
— ¡¿Y tú sí?!
— No, pero puedo ayudarte.
— Ok, pero ten en cuenta que estamos
haciendo esto a escondidas de David.
Habíamos empezado con los pueblos más
cercanos, al primero que fuimos fue al de los elfos, ninguno había visto pasar
otro ejército, pero uno de ellos que había acabado de llegar de un viaje por el
océano dijo que los había visto pasar, nos tomaría una semana llegar con las
sirenas.
1
mes después…
— Hemos estado navegando durante un mes y
no hay rastro de la Atlántida –comento mi hermano mientras se apoyaba en una de
las paredes de la nave.
— Sé que estamos cerca, lo sé.
Empezamos a escuchar la alarma de peligro,
los tripulantes empezaron a alterarse.
— ¡¿Qué ocurre, cobardes?! –grito mi
hermano.
— Señor, algo nos está arrastrando hacia al
fondo del océano.
De pronto todo se obscureció, tan solo
escuchaba gritar a mi hermano intentando que la tripulación se calme.
***
Al abrir mis ojos, atravez de la gran
ventana de la nave vi un monton de sirenas, inmediatamente me puse de pie para
hablar con el rey de los mares.
—Perdon, por haver invadido su reino de
esta manera, pero secuestraron a mi pareja.
— Entiendo, pero ¿Qué tenemos que ver en
eso? - su voz se escuchó muy clara y fuerte, me di cuenta que mi ejercito
empezó a despertar.
— Necesito que por favor me respondan si
han visto pasar el ejercito de Lucifer.
— Sí, pasaron por aquí hace cinco días,
pero quien dirigia ese ejercito era Maglais y al parecer tiene una hermosa
acompañante.
— Eso es imposible.
— Yo solo te digo lo que vi.
— ¿Por dónde fueron?
— Fueron por el lado obscuro del mar, donde
estan las otras sirenas.
— Gracias, nos han sido de mucha ayuda.
— De nada, tengan cuidado, cubran sus oídos
- dijo y luego desaparecieron.
— ¿Quiénes son esas “otras" sirenas? -
me preguntó mi hermano.
— Son sirenas que se disfrasan de tu ser
más amado, solo para atraerte a ellas y así comerce tu corazón.
— Oh.
— Dile a todos que tengan cuidado, que no
las miren a los ojos y que cubran sus oidos. Si escuchan su canto igualmente
los atraeran.
Todo era un caos, pensé que no podíamos
perder nada, pero yo perdí todo cuando mi hermano cayó en las redes de una
sirena… la miró a los ojos y salió de la nave.
— ¡BILL! –grité con todas mis fuerzas.
Todos los soldados impidieron que valla
tras mi hermano, mi hermano junto a otros 20 soldados fue atraído por todas las
sirenas que rodeaban nuestra nave.
— ¡Bill! –grité mientras sujetaban mis
manos.
Minutos después vi a mi hermano morir,
sentía cada desgarre que le hacían al cuerpo de mi hermano, caí débil al frío
piso y empecé a gritar de dolor. Había tenido dos grandes pérdidas. Esto era
mucho hasta para el hombre más fuerte del mundo.
Ya había pasado tres meses y ya había
perdido la nave ya mis soldados, tan solo tenía una esperanza de encontrar a
Geraldine en Marte.
Con mis últimas fuerzas al verla sentada en
un parque corrí hacia ella.
— ¡Geraldine! –grité.
Ella me regresó a mirar y su rostro era
precioso como siempre, pero su mirada, era de asombro, como si no hubiera
esperado nunca verme.
Me quedé parado detrás de ella, y ella tan
solo se giró un poco para poder mirarme.
— To… Tom ¿Qué haces aquí?
— Vine por ti, te he buscado por todo este
tiempo.
—Tom, tu no entiendes, tienes que irte.
Retrocedí confundido.
— ¿Qué? ¿Por qué? ¿Ese descarado te hizo
algo?
— En primera, tienes que irte de aquí
porque corres peligro, es segunda él no es un descarado y en tercera –se puso
de pié –Yo lo amo y no tienes que estas aquí.
Caí al piso rendido, al ver su vientre,
tenía un vientre de unos siete meses de gestación, sentía mi corazón en la
garganta, esa sensación de cansancio.
No pasó ni un minuto hasta que tuve a
Lucifer, parado frente a mí, mirándome victorioso. Quería ponerme de pié y
matarlo, odiaba a Geraldine, la odiaba, me hizo esto.
— ¡NO! –grité desesperado y con lágrimas en
mis ojos -¡NO! –volví a gritar.
---------
— ¡Tom! ¡Tom! –escuché una voz familiar,
pero aun así mantenía mis ojos cerrados y continuaba gritando de dolor, sentía
un gran dolor en mi corazón.
— ¡No responde! ¡Tom! –era la misma voz
masculina.
— ¡Está muriendo! –Su voz - ¡Tom por favor
reacciona!
¡Tom! –pidió suplicante.
Apenas logré
entreabrir los ojos y vi como una lágrima salía de sus ojos azules.
No hay comentarios:
Publicar un comentario