Humanoid City
Capitulo 11: Celos.
BY BILL:
— ¡¿Bill?! ¿Qué tienes? ¡Bill! –Ness me
miraba preocupada.
Sentía un fuerte dolor en mi espalda, en mi
cabeza, en mis costillas, en mis piernas, brazos y en mi estómago. Vi a Ness y
tenía varios raspones, su ropa estaba igual de rasgada que la mía y su frente y
su labio inferior sangraba. Puse una de mis manos junto a mi ceja izquierda y
toqué algo húmedo, la vi y tenía sangre, mi nariz también estaba sangrando.
— Por favor apártese –le dijo un paramédico
a Ness y luego trajeron una camilla y me subieron ahí.
Vi que a Ness también la subieron en una
camilla y se la llevaron.
— ¡Bill! ¡Bill! Tranquilo todo saldrá bien
–vi a David hablándome, no dejaba de hablarme.
Los médicos me hicieron todo tipo de
pruebas, me inyectaron un calmante. Aún en sueños recordaba todo lo que
sucedió.
BY GEORG:
— ¿Te sientes mejor?
— Sí, el calmante está actuando –le dije a
la enfermera.
— Entonces puedes irte.
Me miro y sonrió, es muy guapa, pero no
tengo ningún interés, se la había pasado coqueteándome, pero ni al caso, solo
me interesaba ver a Kylee.
— ¡Hagen! –gritó Tom al entrar a la
habitación.
— ¿Cómo te fue Kaulitz?
Loa enfermera pasó junto a él y Tom no le
quitó la mirada de encima.
— ¡Eres un depravado! Con la enfermera que
me atendió no.
— ¡Ja! –Empezó a reír -¿Cómo está tu
frente?
— Igual que la tuya.
— Lo bueno es que no quedará cicatriz, no
quisiera recordar que estaba inconsciente cuando me pasó esto –dijo tocando su
frente.
Ambos teníamos gasas con cinta en nuestra
frente, nos miramos y reímos. Escuchamos que alguien tocó la puerta Tom regresó
a mirar y ya que se puso de perfil pude ver la puerta.
— Hola –dijo con su dulce voz -¿Puedo
hablar contigo?
Tom me regresó a mirar, esbozó una gran
sonrisa y tenía sus cejas levantadas.
— Ya me voy –me dijo Tom chocando su puño
con el mío –Iré a ver si la enfermera quiere un rato conmigo.
Cuando se chocó con Kylee en la puerta la
saludó con un beso en la mejilla y a la vez se despidió. Kylee me miró y caminó
hacia mí.
— ¿Estas bien?
— Sí, solo una ligera cortada en la frente.
— ¿Tom no tiene un cortada también?
— Sí.
Hubo un corto silencio.
— Sobre lo que dije…
— Ah eso, Kylee, entiendo que no quieras
sentirte incomodada.
— No es que me incomodes, solo que no
quiero recordar lo que pasó.
— Escúchame Kylee – sujeté su rostro –El
pasado es pasado y es mejor que sigamos con el futuro, juntos.
Acerqué su rostro al mío y la besé.
BY GUSTAV:
Logré convencer a Mistie de que fuera a su
habitación a descansar un poco, se pasó toda la noche en el hospital conmigo.
— ¡Gustav! –regresé a mirar y era Tom,
caminaba hacia mi mientras arreglaba su gorra y su chaqueta.
— ¿Qué pasa Kaulitz? –me detuve para chocar
puños con él y luego continuamos caminando.
— ¿Qué tal está tu brazo?
— No tan mal como tu frente.
Continuamos caminando por los pasillos del
hospital hasta la salida, durante todo el camino las estudiantes para
enfermeras no dejaban de ver a Tom, a veces es inquietante ir junto a Tom ya
que siempre tendrás mujeres mirándote.
— ¿Con la frente así puedes coger a una
chica? –le pregunté bromeando.
— ¿Y con tu brazo así no se te dificultara
masturbarte?
— Ja, ja, ja… muy gracioso.
— Por cierto, tu prometida es muy sexy.
— Ya deja de bromear.
— ¡Ja! Creí que ya dejaste de verla como
una “chica torpe” al momento que le propusiste matrimonio.
— No es que la vea así… mejor dejemos de
hablar de ella y vamos a ver a tu hermano.
BY BILL:
…
No
se podía ver nada, estaba muy obscuro a pesar de que la luz de las estrellas nos
intentaba iluminar, la nave daba vueltas y todas las personas gritaban, vi que
se golpeaban contra la pared o la barra de seguridad, Ness y yo dábamos vueltas
por toda la nave.
—
¡Ness! –la llamé cuando no pude sujetarla.
Miré
hacia atrás y estaba sosteniéndose de un asiento vacío, la nave estaba de
cabeza y yo estaba parado en el techo, empecé a saltar para alcanzar un asiento
y luego sujetarme de otro hasta llegar a Ness.
La
nave empezó a moverse, estaba dando vueltas, en una vuelta me golpee mis
costillas con un asiento, pero aun así continuaba mi camino hacia Ness.
— ¡Sujétate!
–le gritaban unos chicos a Ness, vi que iban a desabrochar sus cinturones.
—
¡No lo hagan! ¡Si lo hacen caerán de cabeza! –les grité y ellos me regresaron a
mirar.
—
¡Bill! ¡Ayúdame! –Ness estaba asustada.
Cuando
llegué a ella intenté sentarla, pero era imposible ya que la gravedad estaba
activada en la nave, la abracé acorralándola contra el asiento, sentí un golpe
en mi espalda, regresé a mirar y era una silla que estaba encima de mí.
Escuché
unos ruidos, la nave estaba funcionando de nuevo, debíamos ubicarnos
correctamente antes de que la nave vuelva a su postura normal.
—
Ness ayúdame a subirte al asiento.
—
¿Qué pasará contigo?
—
Estaré bien…
—
No si tú no tienes asiento yo no tengo ningún derecho de subirme a uno.
—
La nave está por ubicarse correctamente, si seguimos así podríamos caer y lastimarnos.
—
Debe haber otra forma… ¿Por qué no intentamos subir al piso? Si lo hacemos no
caeremos cuando la nave se ubique correctamente.
Su
idea no me convencía ya que la nave estaba a pocos minutos de girar
completamente. Pero ella se veía decidida a llevar a cabo su idea.
Empezamos
a escalar los asientos, yo la ayudaba o también las personas nos ayudaban a
subir sujetando nuestras manos.
La
nave empezó a moverse muy rápido y estábamos a unos metros lejos de llegar al
piso, la nave se ubicó correctamente y yo empecé a resbalarme de la pared para
caer al piso, vi a Ness sujetada de la barra de un chico, Ness sujetó mi mano,
pero eso hizo que se soltara y empezamos a caer. Mientras caíamos pude ubicarme
correctamente para caer de pié y no lastimarme mi cabeza. Ness se agarró de la
parte inferior de un asiento.
—
¡Mierda! –Gritó –Mis uñas se quebraron.
Ella
me sujetaba de mi brazo, regresé a mirarla y tenía un gran gesto de dolor en su
rostro, estaba agarrándose con los dedos de la parte inferior del asiento.
—
¡Suéltate! –le grité.
—
¡¿Qué?! ¡¿Estás loco?!
—
Estamos a un par de metros lejos del piso.
—
No.
—
¡Hazlo! ¡Ness!
En
cuanto Ness se soltó caímos al piso, caí de espaldas y la mayor parte del
cuerpo de Ness cayó sobre mí. Ella se sentó para revisarme.
—
¡Bill! ¡Bill! ¡¿Qué tienes?! ¡Bill!
…
— ¡Bill! ¡Billy!
Abrí mis ojos y vi a mi hermano junto a mi
amigo de lentes, ambos estaban lesionados por lo que veo.
— Ho… hola Tom… Gustav.
— ¿Estás bien? Tienes varios moretones en
tus brazos y en tu cara –me dijo Gustav.
— Sí, me lastimé la espalda en la caída,
pero por suerte en los rayos X muestran que no he sufrido ninguna baja
importante.
— Escuché sobre eso, has estado de héroe
hermanito –dijo Tom bromeando.
— Al menos no fui noqueado por mi propia
silla.
— No la vi cuando caí. No tengo ojos en mi
culo –me dijo enojado, le había borrado la sonrisa estúpida que tenía y eso me
alegraba.
— ¿No deben ir a bañarse?
— Sí, nos vemos luego –me dijo mi amigo.
Nos despedimos y se fueron. Me aburrí así
que encendí el televisor que había en la habitación, deje en un canal donde
presentaban una película de comedia. Empecé a distraerme con eso, necesitaban
que las horas pasen sin aburrirme.
— Me costó mucho trabajo encontrarte
–desvié la vista del televisor y vi hacia la puerta, ahí estaba parada Ness con
un bata blanca y una chaqueta color azul.
— ¡Hola Ness! –me alegré al verla.
Corrió hacia mí y me abrazó. Me abrazó
durante unos diez segundos.
— Pensé que no estabas bien –me dijo en
cuanto dejó de abrazarme.
— Siempre estoy bien.
— Me alegro –regresó a mirar a la
televisión y luego volvió a mirarme
-Nunca había visto esos actores.
— Son sólo para este mundo.
— Ya.
— ¿Quieres quedarte?
— Claro –miró donde estaba recostado –Dame
un poco de espacio.
Me acomodé en la camilla para que Ness
pudiera entrar, ella se sentó junto a mí y se metió debajo de las sábanas
blancas. Su chaqueta ya no estaba con sangre como la vi por última vez.
— Yo siempre supe que soy diferente –me
dijo.
La miré y me di cuenta que me estaba
mirando.
— La mayoría lo suele notar.
— No, muy deferente –buscó algo en su
bolcillo –Siempre tuve esto –me amostró una cadena que tenía un símbolo, el
símbolo de nuestro mundo.
— ¿Co...Co…cómo?
— ¿Cómo es que lo tengo? No lo sé, mis
padres me dijeron que cuando me encontraron lo tenía colgado en mi cuello,
nunca me lo quitaron.
— Es el símbolo de aquí, del Lado Oscuro
del Sol, de Humanoid City.
— Y de su banda, antes no pude ir a sus
conciertos porque eran muy lejos de donde yo vivía, pero esta vez pude y su
mensaje…
— Esto no suele ocurrir…
— Siempre supe que era diferente, sólo un
idiota no se daría cuenta que no pertenece a la Tierra.
Si Geraldine hubiera estado aquí, Ness la
hubiera hecho quedar como una idiota.
— ¡Ho…! –Regresamos a mirar y vimos a David
y a Monserrat parados en la puerta –Hola Bill y… -David nos miraba.
— Soy Ness.
— Y Ness –sonrió.
Ness se bajó de la camilla y se quedó
parada junto a mí.
— David debes ver esto –le dije y le
extendí mi mano donde tenía el collar de Ness.
— ¿Qué cosa? –David caminó hacia mí y tomó
el collar.
— Es de Ness.
— ¿Dónde lo conseguiste?
Ambos sabíamos que ese collar pertenece
aquí, por las escritura de un código que tiene al reverso se puede diferenciar
que no es de los que suelen hacer en la Tierra.
— Yo siempre lo tuve, mis…
— Ella llegó al planeta Tierra con este
collar y sus padres nunca se lo quitaron, ella ya sospechaba de la existencia
de Darkside of the Sun.
— Es sorprendente lo que tiene atrás, es
igual al código que tienen ustedes en sus cadenas y anillos –dijo David –Creo que
ella es la hija de Andrea y Joel, la encontraste tu Bill, bien hecho.
— De hecho, ella me encontró a mí –dije.
David se llevó a Ness para que le realicen
unos exámenes de ADN. Monserrat se quedó en la habitación ya que David se lo pidió.
— Es extraordinario no verte exagerar por
los pequeños moretones que tienes –me dijo.
— Muy graciosa.
— Sobre el campeonato.
— Ya. James me dijo que te ayudaría a
entrenar.
Monserrat estaba muy cortante, así que no
le presté mucha atención, lo último que quería era discutir con alguien.
BY MISTIE:
— Encontraron muy rápido a la verdadera
hija de los ex vicepresidentes –dije
— Y Bill fue quien la encontró –dijo Kylee
–Mírale la cara que tiene –dijo mirando al podio donde estaba Bill junto a esa
chica, parecía que le agradaba estar junto a ella.
— Ya me cansa escuchar tanto sobre ella
–dijo Monserrat.
— ¡huy! Creo que alguien está celosa –dijo
Kylee y recibió una mirada hostil de Monse.
— ¿Estás loca o qué? Yo celosa por esa
nueva chica que se cree importante, ni que me faltara personalidad –dijo y se
fue.
Kylee y yo nos quedamos escuchando lo que
decía David, en el podio no estaban todos los chicos, solo Georg y Bill. Creo
que para Tom será incómodo estar ahí por lo que pasó con Geraldine, con la que
se creyó que era la hija de los ex vicepresidentes.